El pasado 8 de abril se estrenó en el Teatro del Barrio Paramnesia, la obra de teatro que firma Antonio Zancada y que dirige Natalia Hernández. Una historia a medio camino entre el thriller psicológico, la comedia trágica y el surrealismo. La pieza invita al espectador a cuestionar la fiabilidad de los recuerdos a través de una historia marcada por los bucles temporales, el duelo y los límites entre la realidad y la ficción.
Paramnesia nos sitúa en una subsala del purgatorio, atrapada en un bucle de tiempo, la mansión de los Morí alberga un millón de misterios. Sus habitantes, tres mujeres y su enigmático “casero”, conviven con los ecos de una historia que nunca termina de contarse. ¿Hay que arrepentirse de ciertas historias, elegir otros finales, para salir del purgatorio? Lula llega buscando respuestas sobre quién es y de dónde viene, pero la casa, y quienes la habitan, parecen conocerla mejor que ella misma. Brisa, suspendida entre la vigilia y el sueño, guarda secretos que pesan más que su propia voz. Graciela Morí, actriz en decadencia, lucha por sostener una identidad que se deshace entre recuerdos rotos y escenas que se repiten como si fueran parte de una película que jamás alcanza su final. Y Bastián (Antonio Zancada), siempre al borde de revelar algo, actúa como un espejo incómodo que obliga a todos a mirarse de frente, y ese “todos” incluye al público presente.
Los personajes se enfrentan a un pasado que regresa con formas nuevas, a nombres que mudan de piel y a verdades que se deslizan entre lo real y lo imaginado.
La obra se presentó del 8 al 29 de abril con el reparto formado por Antonio Zancada, Ariana Martinez, Raquel Cordero e Inge Martín y con la producción de Equilicuá Producciones y Francisco Reyes.